Emisión del día 7 de marzo de 2.000.-


A CASI TRES MESES DE ASUMIDAS LAS NUEVAS AUTORIDADES, LA POLÍTICA DE DERECHOS HUMANOS DEL GOBIERNO DE LA ALIANZA ES UNA INCÓGNITA.
LA POLÍTICA DE DERECHOS HUMANOS DE LA ALIANZA PARECE NO DEFINIRSE AUNQUE ALGUNAS SEÑALES NO DAN PARA SER DEMASIADO OPTIMISTAS

Desde varios meses antes de las elecciones presidenciales de 1.999, vine sosteniendo que no era posible hacer dos afirmaciones contradictorias y permanecer fiel a las mismas.
La mayoría de los candidatos - y entre ellos los de la Alianza - habían hecho profesión de fe en este modelo de exclusión que por naturaleza es violador de derechos humanos.
¿Cómo podían sostener, al mismo tiempo – sin contradecirse muy groseramente – que respetarían y defenderían los derechos humanos?
De todos modos, hay que ir contabilizando los hechos negativos y los positivos y continuar la lucha desde los organismos de derechos humanos y demás organizaciones interesadas en la plena vigencia de esos derechos.
Algunas designaciones en el área de derechos humanos tanto del Ministerio de Justicia, que ahora también se llama de derechos humanos y en el área de la cancillería aparecieron alentadoras.
Otros hechos fueron desalentadores; por ejemplo, que se vaya imponiendo poco a poco el criterio de que el sensible tema de la seguridad debe abordarse desde el costado de la represión y la mano dura.
Las reformas penales en la Provincia de Buenos Aires, donde la Alianza tiene mayoría legislativa, ha sido criticada por el propio Procurador General de la Suprema Corte que es el jefe de todos los Fiscales.
El funcionario está convencido que lo único que se logrará es llenar de gente las cárceles pero no mejorar la seguridad de los bonaerenses.
Y bastante en sintonía con estas formas parciales de analizar la realidad y de evaluar las posibilidades y las vías de solución el Presidente de la Nación acaba de realizar una formulación mágica.
Anunció que en cuatro años cada niño argentino podrá acceder a los beneficios de la globalización porque va a tener computadora.
Nadie puede suponer que sin trabajo, sin reactivación económica, con millones de argentinos por debajo de la línea de pobreza, este tipo de anuncios se puede tomar en serio.
Por su parte los organismos de derechos humanos saben que tienen que seguir trabajando y lo están haciendo.-



Nota: A sólo dos meses de esta columna, debemos lamentar que los hechos que consideramos auspiciosos, dejaron de serlo. El funcionario del área de derechos humanos a nivel internacional (Leandro Despuys)  fue el    vocero del voto  argentino de condena a Cuba y la Subsecretaria de Derechos Humanos (Diana Conti) defendió las actitudes corporativas del Ejército, ante las citaciones de la justicia cordobesa y cometió un acto de intromisión, al descalificar las medidas judiciales, poniendo en duda la eficacia de los juicios por la verdad.-

 

 

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