Columna del 3 de abril de 2.000


VARIAS VECES EXPRESÉ MIS RESERVAS RESPECTO DE LA POLÍTICA DE DERECHOS HUMANOS DEL GOBIERNO DE LA ALIANZA. ESO NO IMPIDE QUE RECONOZCA CON SATISFACCIÓN ALGUNOS SIGNOS POSITIVOS QUE SE HAN PODIDO ADVERTIR.
EL GOBIERNO DE FERNANDO DE LA RÚA HA DADO A LA SOCIEDAD ARGENTINA ALGUNAS SEÑALES QUE – ES DE ESPERAR – IMPLIQUEN UNA MEJOR POLÍTICA EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS.

 

Los defensores de los derechos humanos siempre hemos sido anatematizados con la calificación de izquierdistas.
Carlos Ruckauf no tuvo más remedio que sacarse de encima a Aldo Rico y – demostrando que para él la seguridad es una cuestión policial – nombró ministro a un comisario.
Se curó en salud diciendo que esa medida no le iba a gustar a la izquierda.
En realidad se estaba refiriendo a quienes creemos que deben respetarse las garantías jurídicas de todos.
Pero, la intención era hacer un poco de demagogia y, de paso, descalificar a los críticos de su política de mano dura que – dicho sea de paso – no dio ni dará, ningún resultado.
En los países con mayor vocación y ejercicio de la democracia que el nuestro, a nadie se le ocurre sostener que quienes respetan la ley son izquierdistas.
Quienes criticamos al modelo y las violaciones a los derechos humanos que defenderlo ocasiona, no lo hacemos desde un punto de vista exclusivamente político, aunque tengamos – como todo el mundo – el derecho a un pensamiento político.
Además, negar que la lucha por los derechos humanos es una lucha política, es una hipocresía.
Hechas estas aclaraciones, deben destacarse dos gestos políticos del gobierno que es deseable sean el anuncio de una toma de posición firme.
El poeta Juan Gelman ha visto coronado, al parecer, el esfuerzo de su lucha, encontrando a su nieta.
Por lo que ha trascendido la Subsecretaría de Derechos Humanos y el propio Fernando de la Rúa intervinieron para que ese éxito fuera posible.
La lucha de un hombre y la presión internacional, lograron algo que debe ser considerado un logro por todos aquellos a quien interesan los derechos fundamentales de la humanidad.
Otro gesto destacable sería la remoción del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que ha intentado arrebatar al Juez Bagnasco la causa de los niños desaparecidos.
Según trascendió, el Presidente aceptaría el mañana la renuncia del Presidente del organismo y la causa sería la de ese intento de retrotraer todo a la época del terrorismo de Estado.
Habrá que estar atentos para ver si esto es un gesto político serio y firme de defensa de los valores fundamentales de la civilización.
También habrá que estar alertas ante ese intento del Consejo Supremo que ha pretendido sustraer de los jueces de la Constitución, la investigación del aberrante delito de secuestro de niños, como si se tratara de actos de servicio.
Estar atentos y luchar activamente es la única forma de lograr avances en la defensa de los derechos humanos que es la única manera de robustecer en serio nuestra aún débil democracia.-

 

Volver al índice