Columna del 5 de octubre de 1.999
ALGUNOS JUECES DE LA CÁMARA FEDERAL DE LA PLATA QUIEREN ROMPER EL
TEJIDO DE IMPUNIDAD POR LOS CRÍMENES DEL TERRORISMO DE ESTADO.
COMO CON CIERTA VERGÜENZA AJENA Y TAL VEZ ALGO DE VERGÜENZA PROPIA, HAY JUECES QUE
QUIEREN QUEBRAR LA IMPUNIDAD DE LOS CRÍMENES DE LA DICTADURA.-
El Poder Judicial nunca se caracterizó por su dinamismo o su participación ante los
cambios sociales.
Sus hombres nunca estuvieron, salvo excepciones, en las calles y las plazas peleando por
la vigencia de los derechos humanos.
No nos referimos por supuesto al personal, que siempre acompaña las marchas, sino a los
funcionarios y magistrados.
No se me escapa que puede ser ilusorio, ingenuo o absurdo pretender que los jueces se
sumen a las marchas contra la impunidad, aunque un puesto en esas marchas debieran tener.
Pero, tampoco queremos tenerlos dentro de esa definición que contiene la presentación de
un libro sobre los abogados detenidos desaparecidos.
Cuando ese libro fue presentado habló Raúl Eugenio Zaffaroni y dijo que si un poder del
estado está en deuda con la sociedad argentina, ese es el Poder Judicial.
Tampoco queremos ver en las filas de quienes deben impartir justicia a hombres como el
Juez Brusa de Santa Fe que está siendo investigado por cubrir torturas a prisioneros y
por abandonar a una persona a la que había herido en un accidente.
En estos días existen algunas causas abiertas en las que se está investigando la suerte
de los desaparecidos en cumplimiento del deber del estado por hurgar en la verdad y
favorecer el derecho de los familiares al duelo y al conocimiento de esa verdad.
También se está investigando en otras causas qué fue de los desaparecidos con vida: los
niños robados a sus familiares o nacidos en cautiverio.
Lo que ocurre es que las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y los Indultos
presidenciales no permiten investigar las responsabilidades penales y castigar a los
asesinos.
Pero, ha aparecido un juez que parece interesado en investigar algo más.
Forma parte de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata y se llama Leopoldo
Schiffrin y es primo de Lalo aunque este dato no tiene nada que ver.
Seguramente sensibilizado por los testimonios que viene escuchando desde hace un año,
acaba de proponer a sus colegas de la Cámara citar a Miguel Osvaldo Etchecolatz para
tomarle declaración indagatoria.
Quiere que responda por delitos que no integraron aquellos por los cuales se lo benefició
con la obediencia debida y podría volver a prisión.
La sola posibilidad y el hecho de que la iniciativa surge de un juez, es muy alentador.
Nadie puede asegurar en qué resultará la iniciativa de Schiffrin.
El juez ha hecho una apuesta fuerte.
Ya ha convencido a algunos de sus colegas.
Habrá que ver cómo reaccionan otros camaristas que le hicieron la vida imposible con
pedidos de juicio político que eran vistos con simpatía por la Corte Suprema.
Y si Leopoldo Schiffrin no fue sometido a juicio y removido del cargo fue porque la prensa
y los organismos de derechos humanos y las agrupaciones de abogados frenaron la
iniciativa.
Ahora se tratará de que la misma prensa y los mismos organismos acompañen esta idea de
un juez que hasta ahora aparece bastante solitario.
Pero, nadie puede vaticinar en que habrá de concluir esta iniciativa que honra a un Poder
Judicial al que le venían faltando este tipo de gestos.-