///nos Aires, 1 de octubre de
2001-
AUTOS Y VISTOS:
Para resolver en
la presente causa que lleva el N° 7694/99 caratulada Astiz Alfredo y otros S/
delito de acción Pública y respecto de la situación procesal de JUAN CARLOS ROLÓN,
argentino, nacido el día 6 de octubre de 1948 en la ciudad de Buenos Aires, (...) Oficial
de la Armada Retirado, (...); JORGE CARLOS
RADICE, argentino, nacido el día 4 de noviembre de 1951 en la Ciudad de Buenos Aires,
(...), militar retirado, (...); JORGE EDUARDO ACOSTA, argentino, (...), nacido el día 27
de mayo de 1941 en esta ciudad, Militar Retirado, (...); FRANCIES WHAMOND, argentino,
nacido el día 10 de febrero de 1930 en la ciudad de Zapala, provincia de Neuquén, (...),
Capitán de Fragata Retirado y docente, (...); ALDO
ROBERTO MAVER argentino, (...) nacido el día 26 de diciembre de 1945 en la provincia de
Córdoba, desocupado, (...); EMILIO EDUARDO MASSERA, argentino, nacido el día 19 de
octubre de 1925 en Parana Provincia de Entre Ríos, (...), Marino Retirado, (...) cumple arresto domiciliario, (...); JORGE ENRIQUE
PERREN, argentino, (...), nacido el día 9 de octubre de 1939 en la Ciudad de Buenos
Aires, (...), Capitán de Navío Retirado, (...);
Y CONSIDERANDO:
Primero: La
denuncia
Que las presentes
actuaciones tienen su inicio con fecha 15 de julio del año 1999 en razón de la
incompetencia declarada por el suscripto, en el carácter de Titular del Juzgado Nacional
en lo Criminal y Correccional Federal N°11, en los autos N° 375/98 caratulados
Astiz Alfredo S/ apología del delito del registro de dicho tribunal.
Los testimonios
remitidos se corresponden con la presentación efectuada en su oportunidad por Federico
Gómez Miranda en los autos de referencia con el objeto de ser tenido por parte
querellante.
En el
entendimiento que de los hechos introducidos por el nombrado no se desprendía
vinculación objetiva ni subjetiva alguna, con aquel por el cual fuera imputado Alfredo
Astiz en los autos citados, es que se remitieron los testimonios pertinentes a la
Excelentísima Cámara del Fuero.-
Efectuado el
sorteo de rigor resultó desinsaculado el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional
Federal N° 12 para investigar los hechos denunciados por el nombrado Gómez.
Ahora bien,
corresponde en este punto efectuar una detallada exposición de los hechos que han sido
puestos en conocimiento de este juzgado a lo largo de las distintas presentaciones que en
copias obran a fs 1/68.
En ese sentido el
citado Gómez expresa que el día 10 de enero del año 1977, a las 7:00hs aproximadamente
, se presentó en el domicilio de la calle Santa Fe 1713, primer piso, de esta ciudad, un
grupo constituido por personas vestidas de civil, presuntamente pertenecientes a la Armada
Argentina.
En dicho lugar
funcionaba la oficina de su padre Conrado Higinio Gómez, donde a su vez trabajaban otras
personas prestando asesoramiento financiero.
Según el relato
de personas que habrían presenciado tal circunstancia
el operativo duró hasta las 16:00hs aproximadamente, momento en el cual liberan a
Antonio Osso, Hugo Koremblit, Marcelo Gonzalez y Raúl Horacio Pourtale.
Luego de ello, se
retiraron del lugar trasladando contra su voluntad a Conrado Higinio Gómez, Emilio
Assales Bonazzolla, Marcelo Hernández Carlos
Gumersindo Romero y Juan Gasparini.
Los nombrados
fueron trasladados en camionetas y en un Ford Fairlane propiedad de Gómez, cuyo robo
fuera denunciado ante el Juzgado Nacional de Primera instancia en lo Criminal de
Instrucción N° 32 por entonces a cargo del Dr Julio Tavarez, como así también en la
seccional correspondiente de la Policía Federal Argentina.
Por otra parte
destaca el denunciante que en el procedimiento de mención las personas que intervinieron
se llevaron todo el dinero - cientos de miles de dólares, tal vez mas de un
millón- escritos, expedientes y documentación, todo lo cual se encontraba
reservado en la caja fuerte del estudio del nombrado.
Asimismo,
retiraron del lugar la totalidad de los bienes que se encontraban en dicho estudio,
destacándose entre otros, las máquinas de
escribir, los electrodomésticos, y la ropa del nombrado.
Agrega que según
los testimonios de Koremblit y de Osso, los captores eran aproximadamente unas quince a
veinte personas, cuyas voces de orden provenían de varios hombres que gritaban muy
nerviosos, pudiendo individualizar rápidamente a un hombre alto, rubio, de cara redonda,
de mas de un metro ochenta centímetros de altura. Estas personas, amen de dar órdenes en
forma constante requisaron todo el lugar.
A pocos días de
haber sido privado de su libertad Conrado Higinio Gómez se comunicó telefónicamente con
la escribana María Elisa Dartilongue de Nacaratto, familiar del nombrado, en dicha
oportunidad le hizo saber que una persona iba a presentarse ante su escribanía a retirar
un poder que se encontraba reservado en dicho lugar.
Efectivamente dos
hombres vestidos de civil y con cabello muy corto, se presentaron ante dicha escribanía
retirando un poder de administración de bienes en todo el territorio
nacional.
Su madre - esposa
de Conrado Gómez- y sus hermanos tomaron conocimiento del secuestro de su padre en la
mañana del once de enero de ese año, aproximadamente a las 7:30hs, en razón de un
llamado telefónico de Ignacio Serra, amigo personal del nombrado.
En razón de lo
sucedido, su madre emprendió viaje hacia esta ciudad. En esa oportunidad se entrevistó
con una persona cuyo nombre se ignora, que se habría vinculado con Conrado Gómez a
través del turf, quien le informó que una de las personas que había estado en el
departamento de Gómez durante el procedimiento del día 10 de enero y al que habían
dejado en libertad, había sido detenido el día miércoles y su casa había sido
totalmente requisada.
Destaca que este
informante anónimo, se presentó con el apodo de un represor, que según sus palabras
había actuado con extrema ferocidad y le decían El Aleman.
Luego de la
información confusa pero que daba cuenta de presuntos secuestros y operativos, su madre
se dirigió a la oficina del primer piso y al tercer piso
de la calle Santa Fe 1713 de esta ciudad, donde el año anterior, por espacio de
tres días, había trabajado en la refacción de los mismos.
En dicha
oportunidad tomó conocimiento de las faltantes en el departamento del primer piso.
Asimismo, encontró un escrito de su padre, símil a un inventario de lo que
quedaba en la oficina. En tal documento se había dejado constancia que la caja
fuerte y el fichero no eran de su propiedad, así como el reloj de oro que se habrían
llevado, con un agregado final que aclaraba que el dinero que habían retirado era de su
propiedad, suma que alcanzaba los ciento treinta millones de la moneda nacional de aquel
entonces.
El día lunes 17
de ese mismo mes y año su madre compareció ante la Camara de Sentencia letra
C (sic) presentando un
habeas corpus de cuyo rechazo fue notificada el día 17 de febrero.
Al día siguiente,
martes 18, en horas de la noche, su padre se comunicó telefónicamente al domicilio donde
su madre residía por aquel entonces, manifestandole que se encontraba a disposición de
las fuerzas de seguridad. Le solicitó que no hiciera nada, que no realizara
trámite alguno. Incluso le requirió que no insistiera interponiendo recursos de
habeas Corpus.
Por su parte, le
informó que sólo le permitían comunicarse telefónicamente para interesarse sobre la
familia.
En dicha
oportunidad le dijo que iba a dirigirles cartas a aquellas personas le de debían dinero,
asegurandose de tal forma la manutención de sus hijos, y el alquiler de la casa que
ocupaban en la provincia de Mendoza.
El día 25 de
enero personal presuntamente de la Armada Argentina y del Ejército Argentino en horas de
la noche, entre las 2:00hs y 5:00hs con el desplazamiento de camiones y otros vehículos,
cortaron el tránsito de la avenida Santa Fe y bajaron por el lado exterior del edificio
un piano de cola propiedad de su madre. En dicha ocasión, habrían arrancado azulejos de
las paredes, y se habrían llevado los objetos inherentes al funcionamiento de ambos
departamentos, entre otros, calefones, mesadas, sillas, estufas lamparas de pie y
colgantes, mesas, camas, colchones, vaciando literalmente las dos viviendas.
Ese mismo día su
padre volvió a comunicarse telefónicamente oportunidad en la que aconsejó a su madre
que se quedara junto con sus hijos en la provincia de Mendoza. Por otra parte le
manifestó que el dinero que le había sido sustraído de su estudio se lo iban a entregar
a ella, así como un cheque del National City Bank, entidad donde el Conrado Gómez
poseía una cuenta bancaria, en la que habría depositada la suma de pesos moneda nacional
setecientos mil.
Tal dinero y el
cheque de su propiedad, prometido por su padre a instancia de sus captores, nunca habrían
llegado a manos de su madre, Gloria Josefina Miranda de Gómez.
Por tal motivo la
nombrada regresó a la provincia de Mendoza y
se contactó con Ramón Abrales, ciudador de caballos, quien hacía lo propio con gran
cantidad de equinos propiedad de Conrado Gómez - aproximadamente veinte- en la ciudad de
paso de los Libres en la frontera con el Brasil.
Luego de
explicarle la delicada situación por la que atravesaban convinieron en vender los
caballos a los efectos de reunir el dinero necesario para la manutención familiar.
Sin embargo,
recibieron un llamado telefónico desde aquella localidad, dando aviso que dos personas se
habían presentado en el lugar, una de ellas llamada Héctor Ríos, quienes intentaban
retirar la totalidad de los ejemplares equinos alegando que el Dr Conrado Gómez se los
había vendido.
Tanto su madre
como Abrales aguardaron la llegada de estos hombres por el término de dos días,
presumiendo que se trataba de inescrupulosos que enterados de la privación de la libertad
de su padre intentaban obtener un beneficio económico desapoderándolos de sus bienes.
Luego de ello su
madre volvió a esta ciudad mientras que Abrales viajó
a la provincia de Mendoza a los efectos de conseguir un camión para trasladar los equinos
a dicha provincia y efectuar un remate de los mismos.
Gloria Miranda se
entrevistó con Aldo Maver quien cuidaba del único ejemplar que Conrado Gómez poseía en
esta ciudad, denominado Sir Raleigh, quien le hizo saber de su interés por
adquirir el equino.
Asimismo le hizo
saber que lo había visitado una persona
llamada Héctor Ríos pidiendole asesoramiento, toda vez que le había comprado los
caballos a Gómez. Agregó que por averiguaciones que había practicado conocía que Ríos
se encontraba vinculado con las Fuerzas de Seguridad.
Al día siguiente,
es decir 15 de febrero del mismo año, su madre recibe en el domicilio donde residía
temporariamente en esta ciudad una nota manuscrita de Gómez quien textualmente habría
escrito: Querida Quichin te escribo al solo
objeto de pedirte las siguientes cosas 1) que no vendas nada, caballos o cualquier otra
cosa.2) desentendete de todas mis relaciones económicas no te metas en nada, abstenete de
actuar en todo sentido, vigila exclusivamente por la familia y por los chicos, pero
prescindiendo de meterte o participar en cualquier problema. 3) si necesitas dinero, las
personas que se vinculen contigo para darte esta nota te lo entregara. Cumpliendo con mis
instrucciones te veré muy pronto. Un beso grande, Conrado
De allí entiende
el denunciante que a su padre lo estaban extorsionando y que estaba convencido que su
familia recibía el dinero al que hacía mención.
Tal misiva según
dichos del denunciante ató de pies y manos a su madre, quien se trasladó
nuevamente a la provincia de Mendoza. Sin trabajo por haber sido expulsada de la Escuela
Superior de Música de la Universidad Nacional de Cuyo, desarrolló otras tareas a los
efectos de solventar los gastos familiares.
A continuación
intentó obtener información sobre la situación de Gómez a través de vías oficiosas,
cuya contestación siempre fue negativa.
En los primeros
días del mes de marzo regresó a esta ciudad, oportunidad en la que tomó conocimiento
que había sido presentado un cheque en la cuenta que Gómez poseía en el National City
Bank, firmado por él, por una cifra superior a la depositada en dicha cuenta.
Tal valor estaba
fechado el día 14 de febrero - idéntica a la de la misiva recibida por su madre- a la
orden de Héctor Ríos, endosado por este con el sello correspondiente para ser depositado
en la cuenta de la Asociación Obrera textil, firmado por un Teniente de Fragata,
interventor de dicha entidad. En razón de la falta de fondos en dicha cuenta el cheque
fue rechazado.-
Luego de haber
obtenido en la entidad bancaria una fotocopia del cheque en cuestión, se entrevistó,
junto con María Victoria Gómez Erice, con
José Conrado Antonioni, primo hermano de Conrado Gómez, hoy Capitán retirado del
Ejercito.
Le hicieron
entrega de esa única copia del cheque, a los efectos que averiguara, en virtud de la
facilidad con la que contaría por pertenecer a la fuerza de mención, sobre tal
circunstancia.
En esos primeros
días del mes de marzo cuatro personas - un teniente y un sargento, y dos policías
uniformados- se presentaron en Paso de los Libres en busca de los caballos mencionados.
El cuidador de los
mismos puso en conocimiento de tal hecho al Coronel Medrano, a cargo del Destacamento Paso
de los Libres, quien impidió la entrega de los ejemplares.
Sin embargo,
transcurridos unos días fue el mismo Coronel el que habría autorizado la entrega por
escrito, quedandose con uno de ellos llamado
Sir Nano.
Por su parte, Aldo
Maver, quien cuidara los caballos de Gómez, continuó haciendo lo propio cuando los
mismos pasaron a manos de los marinos, oficiando, además, de punto intermedio en los traspasos.
Durante ese mes de
marzo, Gloria Miranda presentó dos nuevos recursos de habeas corpus los que
fueron rechazados posteriormente.
Por esos días
recibieron el último llamado telefónico de Conrado Gómez, y también el último
contacto con él. En dicha oportunidad, luego de dialogar con sus hijos, le manifestó a
Gloria Miranda que las cosas se habían demorado pero no complicado, que pensaba que
iba a poder salir del país, pero -conforme su madre- se habría alterado al
enterarse que el dinero prometido nunca había llegado a sus manos al igual que el cheque
citado, y que la situación de la familia era muy difícil.
Amen de nuevas
presentaciones que efectuara ante la justicia, Gloría Miranda, denunció los hechos
relatados ante la Asamblea permanente por los derechos Humanos, en la Conferencia
Episcopal Argentina, en la Nunciatura Apostólica, en la Comisión de Familiares de Presos
y desaparecidos, al Sr Presidente de la Nación, y envió diversas misivas a las
juntas Militares obteniendo siempre respuestas negativas.
El día veinte de
agosto de 1999 prestó declaración testimonial Federico Gómez Miranda, ocasión en la
que amplió en detalles las presentaciones oportunamente
efectuadas ante el juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 11.
Sin perjuicio de
ello, y de conformidad con lo dictaminado por
el Sr Agente Fiscal, el Dr Gustavo Adolfo Literas, por entonces titular de este Tribunal,
entendiendo que la atribución de hechos invocados a Alfredo Astiz no podían generar
efectos jurídicos en este ámbito, dado que el nombrado se encontraba dentro de los
sujetos beneficiados con la ley 23.521 - denominada obediencia debida-
resolvió archivar el presente sumario, por imposibilidad de proceder.
Tal decisorio, en
tanto fuera recurrido por Federico Gómez, en su carácter de querellante en estos
actuados, fue revocado por la Excelentísima Cámara del Fuero, debiendo este tribunal
continuar con la investigación de los hechos denunciados. ( ver fs 232/43).-
En razón de ello,
conferida que fuera la vista prescripta por el artículo 180 del Código Procesal Penal de
la Nación, el Sr Agente Fiscal formuló el correspondiente requerimiento de instrucción,
impulsando de tal forma la acción penal de la presente causa en los términos del
artículo 188 del mismo cuerpo legal-
El día veinte de
septiembre del pasado año prestó nuevamente declaración testimonial Federico Gómez
Miranda, ocasión en la que se explayó sobre el presunto desapoderamiento que habría
sufrido su padre, junto con Victorio Cerutti, Omar Masera Pincolini y Horacio Palma.
En primer lugar
resaltó la cronología en que se sucedieron los secuestros de los nombrados, destacando
que su padre fue trasladado a la Escuela de Mecánica de la Armada, mientras que el resto
de ellos - es decir Cerutti, Masera Pincolini y Palma- fueron privados de su libertad en
los días siguientes.
A continuación
señaló que en el transcurso del año 1975 Conrado Gómez compró al Contador Horacio
Palma, veinte hectáreas pertenecientes a Cerro Largo S.A., sitas en la localidad de
Chacras de Coria, provincia de Mendoza, que fueron anexadas a las tres hectáreas y sus
respectivos cascos que poseía por aquel
entonces el ex viñatero y bodeguero Victorio Cerutti.
Indicó que a
partir de la privación de la libertad de su padre, junto con su madre tuvieron durante el
transcurso de aquel verano del año 1977 múltiples contactos, indicios y pruebas ciertas
que Conrado Gómez se encontraba secuestrado en una dependencia naval y desde allí se
encontraba obligado a entregar todo su patrimonio.
Señala como
prueba de ello el sucesivo desprendimiento de bienes que sufriera Gómez a lo largo de su
cautiverio, destacando, a su vez el tenor de los llamados telefónicos que mantuvieran, y
la misiva que le dirigiera a Gloria Miranda.
Agrega que
conforme obra en la ficha que se encontrara en poder de Monseñor Graselli, actualmente en
custodia de la Excelentísima Cámara Federal de la Ciudad de la Plata que daría cuenta
que Conrado Gómez no disponía a consideración de sus captores de suficientes
miles de verdes para saciar las ansias de los mandos de la Marina y del Ejercito,
sumados los testimonios de Lisandro Raúl Cubas, Juan Gasparini, y el relato que le
ofreciera Graciela Daleo, se colige que durante el mes de enero de 1977 los movimientos de
los oficiales superiores y jerarquías navales superiores estuvieron orientados a ejecutar
el apoderamiento y el traspaso de los bienes muebles e inmuebles propiedad de su padre.
Sumado a ello,
destaca que los testimonios de los
sobrevivientes son coincidentes en relación a que la estrategia de Emilio Eduardo
Massera, respecto a los desapoderamientos de bienes, que supervisó en persona y que
debió dar explicaciones a los miembros de la junta militar, fue ejecutada principalmente
por los contadores navales Hugo Berrone y Jorge Radice, y entre ellos los oficiales
operativos Alfredo Astiz y su compañero de promoción Ricardo Miguel Cavallo.
Por tal motivo,
entiende que la finalidad represora - teniendo en cuenta la inexistencia de razones por la cual su padre fuera desaparecido
y presuntamente asesinado-, obedece a lograr el desapoderamiento patrimonial de sus bienes
que a la fecha no han podido recuperar.
Luego de ello,
efectúa una enunciación de indicios que lo llevan a la convicción que su padre, amen de
ser asesor legal y administrador de los bienes de Cerro Largo SA, era accionista de dicha
sociedad.
Sobre este punto
destaca que el desapoderamiento de Cerro Largo SA se
operó a través de la creación de documentación apócrifa y documentación suscripta
por los nombrados en cautiverio, en virtud de la cual se cedió tal sociedad a un grupo de
personas con nombres supuestos - Felipe Pages, Mario Rodriguez, Juan Héctor Ríos, y
Federico Williams, entre otros- que serían oficiales de la ESMA, nucleados bajo la
Sociedad WILL RI.-
A continuación,
indicó que teniendo en cuenta que conforme se desprende de los autos que se le siguieran
a Alfredo Astiz en orden al delito de apología del delito, éste no habría tomado
francos durante los años 1977 y 1978, sumado a lo plasmado en el libro del periodista Uki
Goñi, se desprende que entre los miembros
operativos, jóvenes oficiales entre 25 y 30 años de edad, al momento del secuestro de su
padre, entre los miembros activos se destacaba Alfredo Astiz.
Por otra parte,
señala una serie de indicios que lo llevan a presumir la participación del Oficial
Cavallo en el secuestro de su padre.
En primer lugar
destaca que de las copias que obtuvo de Victor Basterra, quien habría sido obligado a
falsificar una credencial de Ricardo Miguel Cavallo, podría ser una de las quince
personas que fueran sindicadas por los
albañiles que estaban efectuando tareas de refacción en la vivienda sita en la avenida
Santa Fe 1713.
En segundo lugar,
destaca lo manifestado por Juan Gasparini en su libro Montoneros Final de
Cuentas en cuanto a que manifesta haber sido trasladado el día 11 de enero de 1977,
luego de ser secuestrado en las oficinas de Conrado Gómez, en un vehículo marca Ford
Falcon color borravino -Gómez poseía
un Ford Fairlane de dicho color-conducido por Ricardo Miguel Cavallo.
En tercer
término, Marcelo Gonzalez, quien se encontrara en la finca de Conrado Gómez al momento
que irrumpieran las personas que posteriormente trasladaran a Gómez, le habría
manifestado que había logrado percibir la incesante salida de hombres armados, suponiendo
que había sido un procedimiento impresionante, en razón de la cantidad de
gente, el movimiento de vehículos y la violencia desplegada a lo largo de la jornada.
En identico
sentido se habría expresado Hugo Koremblit, quien se encontrara también en el interior
del inmueble al momento en que se desarrollara el hecho en cuestión.
Asimismo destaca
la magnitud del operativo desarrollado en el inmueble de su padre y en las inmediaciones,-
en el que habrían participado Juan Carlos
Rolón, Antonio Pernías, Gonzalez Menotti, Francis William Whamond,Alfredo Astiz y Jorge
Radice como experto tirador- que se corresponde con el rango del Oficial Cavallo en estas
acciones clandestinas, altamente calificadas.
Todo ello, sumado
a la descripción física que le ofrecieran los albañiles que trabajaban en el lugar,
hace presumir al denunciante que el oficial Cavallo participó del secuestro ,
interrogatorio y tortura de su padre como así también en el robo de sus bienes.
Amen de lo
expuesto, destaca que conforme lo señalara Gasparini su secuestro habría estado a cargo
de la unidad comandada por Juan Carlos Rolón, de la que el oficial Cavallo formaba parte.
Tal circunstancia
cobraría relevancia si se valora que el secuestro del citado Gasparini se encontraría
relacionado cronológicamente con el secuestro de Conrado Gómez.
Ello así pues es
dable establecer que los secuestros de ambas personas por la relación que los unía
habría estado a cargo de la misma unidad operativa.
Segundo: De las
pruebas recolectadas:
A lo largo de la
instrucción del presente sumario se lograron colectar los elementos probatorios que a
continuación se enunciarán:
Presentaciones de
Federico Gómez Miranda obrantes a fs 1/6 y 35/6. Esta última junto con los anexos
detallados de la letra A a la F obrantes a fs 8/34.
Respecto a estos
anexos es dable destacar la misiva remitida por Adolfo Francisco Scilingo, ex integrante
de la Armada de la República Argentina.
De la misma se
desprende que el nombrado no conoció ni supo de Conrado Gómez por su nombre y apellido.
Sin embargo expresó que en los primeros meses del año 1977, se supo que había sido
detenido un abogado testaferro de montoneros y que se habían
recuperado propiedades que serían administradas, hasta su liquidación, por
una inmobiliaria que se montó a esos efectos
en la Ciudad de Buenos Aires.
Siempre conforme
los dichos de Scilingo, dicha inmobiliaria dependía directamente de Acosta,
quien sólo reportaba a Chamorro y a Massera. Los operadores y responsables de ella fueron
los Tenientes Contadores (navales) Radice y Berrone.
Este último era
el que concurría con asiduidad a la ESMA, conduciendo un vehículo recuperado marca Ford
Fairlane borravinio, al que se le habría sacado el techo vinílico -aunque no esta muy
seguro de ello- único de esta marca y modelo que existió entre los doscientos dos
automóviles que contaba el GT3.3.2".-
Pasado un tiempo,
siempre en el año 1977, comenzó a circular la versión entre los que revistaban en dicho
lugar que el testaferro no era tal, y que solo se había tratado de una
operación ordenada por Massera , con el objeto de apoderarse del importante capital que
poseía el empresario, oriundo de la provincia de Mendoza y al que le fueron enajenados
fincas en Chacras de Coria, haras con caballos de carrera, y posiblemente
campos en las provincia de Entre Ríos o Santa Fe.
Por último
señaló que el capital de la inmobiliaria se fue incrementando con otras recuperaciones,
continuando tal circunstancia al momento en que Scilingo abandonó la Escuela de Mecánica
de la Armada en el mes de diciembre de 1977.-
A fs 62 se
presenta nuevamente Federico Gómez, acompañando las partes de interés de diversas obras
periodísticas. A su vez mediante copias obrantes a fs 63/7 el nombrado acredita su
carácter de heredero de Conrado Higinio Gómez.-
Se encuentra
glosado a fs 248 el requerimiento de instrucción formulado por los Sres Fiscales a cargo
de la Fiscalía Federal N° 2 a través del cual se impulsó la acción penal en las
presentes actuaciones.
Obran a fs 263/306
las copias remitidas por la Inspección General de Justicia referentes a la constitución
de las Sociedades Cerro Largo S.A. y Misa Chico S.A.
Sobre este punto,
he de señalar que la constitución de estas sociedades, junto con otras que en su momento
serán enunciadas, tales como Will-Ri SA, recibirán un tratamiento especial en el
presente decisorio. En razón de lo expuesto es que en este punto sólo serán reseñadas
las constancias colectadas sobre la cuestión, procediendose a su exhaustivo análisis en
su oportunidad.
El día siete de
septiembre del pasado año se presenta en secretaría el querellante aportando diversos
artículos periodísticos obtenidos de la red internet, relacionados con el hecho materia
de investigación, publicados por el diario Los Andes, y los periodistas Juan Gasparini y
Miguel Bonasso entre otros. ( ver fs 332/342)
A fs 352/5 obra la
declaración testimonial prestada por Guillermo Benito Martínez ante el Dr Alejandro
Martín Tarabelli, por ante la Sra Escribana Paola Gabriela Pungitore quien dio fe de tal
acto.
De la misma se
desprende que Martínez conoció a Conrado Higinio Gómez en razón de su actividad
profesional en el año 1975. Luego de ello entablaron una relación mas estrecha que la
conformada al momento de que tomara contacto con él. Tal relación perduró hasta días
antes del golpe de Estado del día 24 de marzo de 1976.
Manifestó que el
Dr Gómez iba a invertir en la zona conocida como Chacras de Coria en la provincia de
Mendoza, ya que le agradaban y además presumía que en un futuro, no muy lejano, se
convertiría en una zona turística de importancia y prosperidad económica.
Tal inversión la
canalizó a través de una sociedad, cuya denominación no recuerda, de la que fue
propulsor, amen de ser el apoderado legal en virtud de su profesión. Sumado a tal
inversión el Dr Gómez era propietario de otras tierras ubicadas en principio en las
localidades de Coquimbito y Agrello.
Por otra parte
destacó la preocupación de Gómez de ser secuestrado, debido a su actividad profesional
- ejercía la defensa de presos políticos- y por su ideología política y posición
social.
En razón de dicha
preocupación, común entre los ciudadanos, era cotidiano
entre las personas de cierta solvencia económica que registraran los bienes personales y
los que administraban a nombre de terceras personas que no tuvieran vinculación
política.
Tal modus
operandi habría sido ejecutado por Conrado Gómez en lo que respecta a los bienes
que conformaban su patrimonio.-
A fs 363/66 obra
la declaración testimonial prestada por Federico Gómez Miranda, cuya exposición se
efectuara en los párrafos precedentes.
El día
veintinueve de septiembre del pasado año prestó declaración testimonial Ignacio Serra
quien, conforme sus dichos, conoció a Conrado Gómez en la década de 1960 en la
provincia de Mendoza. Posteriormente ya en la década siguiente se trasladó a la ciudad
de Buenos Aires, donde ya residía Gómez, continuando con la relación de amistad que los
unía, hasta los días previos a su desaparición.
Tomó conocimiento
de ello a través de un ciudador de caballos que se había apersonado en el estudio de
Gómez, lugar donde una persona uniformada le había informado que se estaba desarrollando
un procedimiento por drogas.Cuando le preguntó por Conrado Gómez le dijeron
que no podía atenderlo por el operativo que se estaba desarrollando o que no estaba. En
forma inmediata se comunicó telefónicamente con el estudio de Gómez, siendo atendido
por una mujer que le informó que el nombrado no se encontraba en el lugar, luego de lo
cual se contactó con la familia de Gómez para hacerles saber lo que estaba sucediendo.
Resaltó la
sorpresa que le causó ingresar nuevamente a las oficinas del nombrado, toda vez que las
mismas estaban totalmente vacías. El único objeto que había quedado en el interior era
una caja Fuerte. Se llevaron hasta las cosas de escaso valor. No quedó nada
(SIC).
Manifestó que a
partir del golpe de estado de 1976, comenzó a contactarse con Gómez mas
esporádicamente. Solía verlo en el centro o en las carreras. También
visitaba la revista La Fija.
Relata que en una
oportunidad lo llamó especialmente para que lo fuera a visitar a sus oficinas, ocasión
en la que le exhibió unos planos de las tierras hoy conocidas como Chacras de
Coria. No recuerda si el nombrado era propietario de la totalidad o de la mayor
parte de las mismas.
Agregó que, en
virtud del vínculo familiar que unía al declarante con un gerente de la inmobiliaria
Kolton SA, cuyas actividades eran desarrolladas en la provincia de Mendoza, le solicitó
que practicara averiguaciones a los efectos de establecer si estaba interesado en la
compra de tales lotes.
Por otra parte,
manifestó haber formado parte de las reuniones que Gómez mantuviera con el propietario
de los inmuebles que ocupaba en la Avenida Santa Fe 1713, pisos 1 y 6 o 7.
Aclaró que Gómez ya había adquirido el primero de ellos, desconociendo si había
logrado la compra del otro previo a su desaparición.
Asimismo, hizo
mención a los caballos que poseía el nombrado, en la localidad de Paso de los Libres,
lugar donde los hacía competir, con el fin de venderlos posteriormente en el Brasil.
Indicó que desconocía si todos los equinos se encontraban registrados a su nombre, de
momento que en aquel entonces no era condición necesaria para que los mismos pudieran
competir que se encontraran registrados a su nombre, a diferencia de lo que ocurre en la
actualidad.
Sobre este punto
destaca que en una oportunidad Gómez le trasladó la intención de registrar los
ejemplares a su nombre, motivo por el cual quería entrevistarse con el titular de la
revista la Fija.
Por último,
recordó que a los pocos meses de producida la aprehensión de Gómez,
aparecieron corriendo unos caballos que eran propiedad del nombrado.
También rememoró
que se acercó al cuidador de esos caballos, creyendo que era Aldo Maver, quien le indicó
solamente que se los habían traído para hacerlos correr, pero que le hizo entender que
no le podía dar mucha información, y teniendo en cuenta la forma en que se vivía
en esa época el deponente no quiso continuar interrogando al mencionado Maver.
A los siete días
del mes de noviembre del pasado año prestó declaración testimonial Juan Alberto Gaspari
( aclárase que se corresponde con aquél que suscribe los artículos periodísticos bajo
el nombre de Juan Alberto Gasparini).
En primer lugar
ratificó la autoría y el contenido de las misivas obrantes a fs 27 y 28, como así
también el artículo periodístico que en copia se encuentra agregado a fs 332.
De dicho acto se
desprende que conoció a Conrado Gómez en razón de las actividades vinculadas a la
juventud peronista y a la política en general, a través de amigos que tenían en común.
Fue secuestrado el
día 10 de enero de 1977 en horas del mediodía en
el despacho que Conrado Gómez poseía en la
Avenida Santa Fe en la intersección con la calle Rodríguez peña de esta Ciudad.-
Logró
individualizar a algunas de las personas que participaron de su aprensión, luego de
haberse encontrado en cautiverio en la Escuela de Mecánica de la Armada por un período
de veinte meses.
Entre ellos
destaca al Teniente de Navío Juan Carlos Rolón, quien le manifestó ser el jefe del
operativo; al Teniente de Corbeta Alberto Gonzalez Menotti, quien se encargaría
posteriormente de dirigir las torturas contra su persona; y el Capitán de Corbeta Jorge
Eduardo Acosta, quien en dicha oportunidad se identificó con dicho nombre y apellido y le
indicó que lo trasladarían hacia la ESMA.-
Encontrándose
privado de su libertad en dicha dependencia naval mantuvo varios contactos fugaces con Gómez, en los casos que eran autorizados por
los guardias del lugar.
En dichas
ocasiones solían conversar acerca de sus
estados de salud, o para saber que le habían hecho. Sin perjuicio de ello, en
una oportunidad Gómez le comentó que había
sido trasladado a la provincia de Mendoza, sin manifestarle el motivo de ello. Aclaró que
tales traslados eran practica habitual en la ESMA en los casos de detenidos que residían
en el interior del País.
Entiende que la
posible vinculación entre su secuestro y el de Conrado Gómez no implica que el grupo
operativo que participó en su detención haya sido el mismo que hizo lo propio con
Gómez.
Sin embargo
destaca que algunas de las personas que participaron de aquel operativo le hicieron saber
que se encontraban en el inmueble de Conrado Gómez desde el día anterior.
Por último, el
declarante indicó que tomó conocimiento de los hechos relacionados con los traspasos de
Cerro Largo S.A. y el posible desapoderamiento patrimonial sufrido por Gómez, a través
de los medios de comunicación.
No obstante ello,
expresó que era una práctica sistemática en la Escuela de Mecánica de la Armada, que
las personas privadas de su libertad en dicho centro clandestino fueran obligadas a
suscribir papeles en blanco o poderes - como en su caso- para el caso que el detenido
fuera propietario de algún bien, o a los efectos de establecer tal circunstancia. ( ver
fs 450/2)
A fs 454 lucen
agregados dos artículos periodísticos, relacionados con el hecho materia de
investigación en las presentes actuaciones, publicados en el diario
Página/12" de los días 6 y 8 de noviembre del pasado año, aportados por la
querella junto con el escrito glosado a fs 456/60.
El día veintiuno
de noviembre del pasado año se le recibió declaración a Susana Viau, periodista que
publicara los artículos antes citados. En primer lugar ratificó su autoría y el
contenido de cada uno de ellos. A continuación se explayó sobre su conocimiento respecto
a las diversos traslados de las sociedades, en cuyo origen se sitúa Cerro Largo S.A.
Señala que tres
años a la fecha comenzó una investigación vinculada a estos hechos en el marco de un
proyecto periodístico. De tal investigación tomó conocimiento de diversas
circunstancias que a continuación se detallarán.
En tal sentido,
conforme lo refiere la declarante tomó conocimiento que a través de operaciones
sucesivas a principios del año 1977 son secuestrados Victorio Cerutti -titular de una
bodega, y de alrededor de setenta años de edad-, el abogado Conrado Gómez y el contador
Hugo Palma, participantes en diversos grados de la sociedad denominada Cerro Largo que
administraba valiosos terrenos ubicados en la localidad de Chacras de Coria, provincia de
Mendoza.
La cadena de
secuestros tuvo su raíz el día 10 de enero del año citado con la desaparición de
Conrado Gómez, continuando en los días sucesivos los secuestros de Cerutti, Masera
Pincolini, y Palma.
A través de
distintas actuaciones judiciales compulsadas - en trámite por ante los tribunales de la
provincia de mención y en esta ciudad-estableció que
tales terrenos fueron transferidos a
terceras personas mediante la firma de diversas escrituras apócrifas en sus firmas, o
bien firmadas por los nombrados en cautiverio.
En estas maniobras
actuaron dos escribanos llamados Manuel Androníco Campoy y Oscar Maglie. Este último
escribano de la Prefectura Naval Argentina. También participó en este sentido el
escribano Sosa Moliné, vinculado con la desaparición de Fernando Branca.
Las terceras
personas beneficiarias en estas transferencias eran personas inexistentes. Ello se
encuentra corroborado en las actuaciones compulsadas, que dan cuenta que los registros
pertinentes no aportaron dato alguno al respecto de Federico Williams, Pascual Gómez,
Hers y Hector Ríos..
A través de estas
maniobras se conformó una sociedad denominada WILL RI SA en la que habría comenzado a intervenir el hijo del
Escribano Campoy.
Indicó que de
acuerdo a los testimonios colectados en las actuaciones judiciales señaladas, el
operativo que se llevó a cabo en el edificio donde Gómez poseía sus oficinas fueron
secuestradas varias personas. Duró varios
días, y por la noche cortaron el tránsito de la Avenida Santa Fe para cargar todos los bienes que se incautaron, entre
ellos un vehículo Ford Fairlane, conducido en ese entonces por el teniente Berrone, quien
cree se apodaba el Aleman.
Por otra parte
agregó que la sociedad Will-Ri SA continúa el loteo que tenía proyectado Cerutti, y los
nuevos integrantes de dicha sociedad, entre ellos el contador Naval Mario Cédola
-síndico titular- y Emilia Marta García -sindico suplente- iniciaron los trámites para
la urbanización de las tierras. Incluso Cédola manifiesta haber solicitado a tal fin un
crédito bancario a los efectos de llevar adelante tal actividad a la sucursal Panamá del
Banque de París.
La deponente
continúa con su relato manifestando que efectivamente tales tierras fueron urbanizadas y adquiridas por una sociedad denominada Misa
Chico integrada por Pedro Añon, quien había alentado a Massera para su proyecto político- el hermano de éste último y
uno de los hijos del ex Almirante.
En el año 1983
con la aparición del gobierno democrático y ya iniciados los juicios de restitución de
dichas tierras, la sociedad Misa Chico, cede sus derechos a las sociedades
Huetel, A y B consultores y a Enori.
Sostuvo la
declarante que los integrantes de estas sociedades eran personas vinculadas con el Grupo
político Guardia de Hierro que había establecido estrechos contactos con
Emilio Massera.
Al respecto la
declarante señaló que tales circunstancias obran en los autos que se sustanciaron ante
el Juzgado de Instrucción a cargo de Rodolfo Ricotta Denby, y que actualmente se reservan
en el Juzgado a cargo del Dr Nelson Jarazo.
Por otra parte,
destacó que tomó conocimiento que a Conrado Gómez lo habrían desapoderado de unos
caballos de carrera, que habrían quedado en manos de Aldo Maver, cuidador de equinos,
seguramente a cuenta de un tercero, no recordando la fuente de la cual obtuvo tal
información.
En igual sentido
recuerda que habría transferido bienes de una cuenta de Conrado Gómez a otra de una
asociación gremial, intervenida por oficiales de las Fuerzas Armadas.
Sobre esta
cuestión la mujer del nombrado habría efectuado las gestiones de rigor obteniendo una
copia del cheque correspondiente, el que le fue entregado a un oficial de las Fuerzas
Armadas que prometió prestarle ayuda, sin restituirle la documentación señalada. ( ver
fs 492/3)
A requerimiento de
este tribunal, Edgardo Luis Vidal Capitán de Navío Auditor de la Armada Argentina,
informó a este Tribunal los destinos y cargos desempeñados por Jorge Acosta, Juan Carlos
Rolón, Antonio Pernías, Ricardo Miguel Cavallo, Hugo Daniel Berrone y Jorge Carlos
Radice.
Del informe
señalado cabe resaltar que Jorge Acosta estuvo destinado a la ESMA durante el período
comprendido por los años 1977, 1978 y 1979.
Por otra parte
Juan Carlos Rolón ejerció la Jefatura del Servicio de
Contra inteligencia, durante los años 1977 y 1978.
Jorge Radice estuvo destinado durante el año 1978 a la
intervención de la Asociación obrera textil.
Por último,
habré de señalar que conforme se desprende del informe citado el Capitán de Corbeta
retirado Hugo Daniel Berrone falleció el día 4 de septiembre de 1998.-
El día
veintinueve de noviembre del pasado año se le recibe declaración testimonial a Miguel
Luis Bonasso.
Cabe destacar que
el nombrado manifestó desconocer las circunstancias específicas del secuestro de Conrado
Gómez y el presunto desapoderamiento de sus bienes.
Sin perjuicio de
ello resaltó que por diversos contactos con integrantes de la organización Montoneros
pudo saber que efectivamente el nombrado era un abogado exitoso de la provincia de
Mendoza, y formaba parte de la estructura de Finanzas de dicha organización, y como tal
resultó víctima del grupo de tareas 3/3.2 de la ESMA.
Conoce por
diversas investigaciones periodísticas que ese grupo se apropió de bienes de
desaparecidos como es el célebre caso de Chacras de Coria .
Idéntico
conocimiento posee respecto a la estructura delictiva en dicho grupo de tareas que se
dedicó a la comercialización de bienes de desaparecidos incluídos inmuebles.
A tal efecto
señaló que había por lo menos una inmobiliaria que funcionaba en la calle Zapiola de esta ciudad a cargo de un
familiar del entonces Teniente de Fragata Contador Jorge Radice que comercializaba tales
inmuebles.
Obra a fs 512 la
declaración testimonial prestada por Elisa Ernestina Miqueu de Nacarato, prima hermana de
Gloria Miranda.
De la misma se
desprende que efectivamente ésta última recibió una misiva de su marido Conrado Gómez
a los quince días aproximadamente de su desaparición.
En una oportunidad
la declarante recibió un llamado del nombrado a través del cual le solicitó que le
avisara en la escribanía de su marido, Mario Nacarato, que una persona iba a presentarse
a retirar un poder que había dejado en una oportunidad. Ese poder había sido trasladado
de la provincia de Mendoza por él o por su esposa, desconociendo su contenido.
Resaltó que dicho
poder fue entregado por su hija Mercedes Nacarato por ese entonces empleada en la
Escribanía de marras, a una persona que no se identificó.
El día once de
diciembre del pasado año prestó su testimonio en estos actuados Raúl Horacio Pourtale.
De lo expuesto por el nombrado se colige que en ningún momento estuvo asociado
profesionalmente con Conrado Gómez.
No obstante ello,
su cuñado Rubén Tomas Behunza (f) tenía una relación comercial con Gómez en torno de
la actividad equina. Por tal razón en el mes de enero del año 1977 su cuñado le
solicitó que le alcanzara a Gómez una serie de documentos relacionados a diversos
caballos.
Al arribar a las
oficinas del nombrado y tocar timbre fue atendido por una persona al que le explicó los
motivos de su presencia en el lugar, solicitándole que subiera a las mismas.
Al llegar a la
puerta, en forma sumamente rápida esta se abre y un individuo lo toma de ambos brazos
llevandolo al piso boca abajo. Pudo advertir solamente la presencia de gran
cantidad de personas muchas de la cuales portaban armas largas.
Luego de
efectuarle diversas preguntas, tales como si conocía al Dr Gómez, y cual era el motivo
por el cual se había presentado en el lugar, entre otras, y previo a requisar todas sus
pertenencias lo dejaron retirarse pasados unos treinta minutos.-
Obra a fs 532/3 la
declaración testimonial prestada por Gloria Josefina Miranda. De su testimonio se
desprende que Conrado Gómez había convenido con Ramón Vita un compromiso de
compra-venta de los departamentos ubicados en la Avenida Santa Fe. En aquel documento se
hacía constar que Gómez le entregaría en parte de pago un campo de su propiedad ubicado
en Maralle, provincia de la Rioja.
Conforme sus
dichos el día 10 de enero de 1977 Conrado Gómez fue secuestrado a través de un
operativo efectuado en el primer piso donde funcionaban sus oficinas, llevandose todo el
dinero que poseía en ese momento y diversa documentación.
Así también
señaló que la caja fuerte que se encontraba allí estaba llena de dinero -
aunque no puede precisar la suma de dinero
reservada en dicho lugar- y documentación, agregando que entre los documentos se
encontraban los planos de las tierras pertenecientes a la sociedad Cerro Largo S.A,
intregrada por Cerutti, Masera y Palma.
Por otra parte
expresó que las personas que intervinieron en el procedimiento se llevaron ropa,
utensillos de cocina, alimentos, los muebles - una mesa de directorio, sillas, sillones,
camas, mesas de luz, estufas, cuadros, la heladera, colchones- y un vehículo Ford
Fairlane.
Por último
añadió que luego de su secuestro, se intentó depositar un cheque en una cuenta que
Gómez poseía en el banco National City Bank a la orden de Héctor Rios endosado por un
Capitán de Corbeta, por un monto superior al que registraba la cuenta, motivo por el cual
el valor fue rechazado.
El día 26 de
diciembre del pasado año prestó declaración testimonial Ramón Abrales, quien cuidara
los caballos pertenecientes a Conrado Gómez en la localidad de Paso de los Libres.
Conforme surge del
relato del nombrado Conrado Gómez era propietario de aproximadamente 13 o 14 caballos
pura sangre de carrera, entre los que se encontraban Sir Raleigh, Alcazar, Banda Negra,
Rock Point, Supermacho, Argeles, Sir Nano, Dame Yi y Dame Violet.
En oportunidad en
que el declarante se encontraba en el hipodromo de Paso de los Libres, arribaron dos
vehículos Ford Falcon, con militares en su interior. El que se presentó ante
él dijo llamarse Ríos. Intentaron llevarse los ejemplares a la fuerza en dos camiones
que habían llegado también al lugar.
Por tal motivo el
declarante se dirigió hasta un destacamento militar donde es atendido por el Teniente
Coronel Medrano, quien no permitió el transporte de los equinos, que quedaron bajo la
custodia de Gendarmería Nacional por el término de 15 días.
Pasados esos días
regresaron nuevamente esos militares y le exhibieron una carta del Dr Gómez
donde le solicitaba que le hiciera entrega de los caballos, ya que de esa forma iba a
solucionar su problema de detención.
En razón de ello
Abrales hizo entrega de todos los caballos de Gómez que se encontraban en el lugar, salvo
uno de ellos que quedó en el Regimiento de Paso de los Libres.
Obra a fs 558 el
escrito presentado por el Jockey Club Argentino elevando
al tribunal la nómina de equinos propiedad de Conrado Gómez transferidos en fecha
posterior a su desaparición, junto con documentación en fotocopia de dichas operaciones,
correspondientes al ejemplar Dame Yi.-
El día
veintisiete de febrero próximo pasado dio su testimonio en las presentes actuaciones
María de las Mercedes Nacarato, del cual se desprende que luego de la desaparición de
Conrado Gómez, Gloria Miranda - prima hermana de su madre- se mudó a su domicilio.
Durante su
estadía se recibieron dos llamados telefónicos de Conrado Gómez, uno de los cuales fue
atendido por la declarante quien no recuerda la conversación que mantuviera en dicha
ocasión.
En una oportunidad
recibió un llamado telefónico de su padre, dandole aviso que por su escribanía, donde
la declarante trabajaba, pasarían a retirar un poder de Gómez.
Efectivamente se
presentó en la escribanía una persona, que no se identificó y solo dijo venir de
parte de Gómez a quien le hizo entrega de dicho poder. La forma en que vestía -
pantalón y camisa, portando una carterita- y su prolijidad - pelo muy corto-
no coincidía con la moda de esa época.
El día siguiente
fue escuchada en el tribunal Graciela Daleo quien,
según su testimonio, fue secuestrada el día 18 de octubre de 1977 por un grupo de
hombres de civil fuertemente armados pertenecientes al Grupo de Tareas 3.3.2 que operaba
con asiento en la ESMA, siendo trasladada a ese centro de detención, lugar donde fue
torturada por distintos miembros de la Armada Argentina - Antonio Pernías alias
Rata, Martín o Trueno, y Francis William Whamond alias Pablo o
Duque.
En primer término
fue alojada en el sector denominado Capucha pasando posteriormente a formar
parte del grupo de prisioneras seleccionadas para el proceso de
recuperación, lo que le permitió transcurrir su cautiverio en distintas
dependencias del sótano y luego en el sector denominado Pecera ambos dentro
de la ESMA.-
Tal circunstancia
le permitió conocer parte de la estructura organizativa del Grupo de Tareas (GT). La
estructura interna del GT incluía tres sectores - inteligencia, operaciones, y
logística-. Ninguno de estos tres sectores era estanco en lo que se refiere a sus
actividades.
Así los
integrantes del sector investigaciones, cuya actividad radicaba en realizar tareas de
investigación, y ejecutar torturas, entre
otras, también solían secuestrar personas.
Por su parte los
miembros del sector operaciones llevaban adelante los secuestros, y el patrullaje de las
calles con autos no identificados.
Por último, el
sector logística se avocaba a la administración de los bienes que eran apropiados a los
secuestrados, amen de dedicarse al mantenimiento propio de la estructura del Grupo de
Tareas.
Asimismo,
manifestó que el capitán de corbeta Carlos José Paso fue el jefe de este último sector
hasta el mes de septiembre aproximadamente del año 1978. Otros integrantes de este sector
eran el Teniente de Fragata Jorge Radice, alias Ruger o Gabriel-
que además de llevar adelante las actividades típicas de este sector, era un eximio
tirador que participaba activamente en los secuestros-, el Teniente de Navío Alejandro
Spinelli alias Felipe, y el Teniente de Fragata Nestor Omar Savio Alias
Norberto o Alcón.
Destacó que en el
tercer piso de la ESMA además de las ya mencionados Capucha y
Pecera había un sector denominado Pañol grande donde se
acumulaba inmensa cantidad de objetos robados de las casas de los secuestrados. Por otra
parte en el sector denominado Pañol Chico, ubicado dentro de
capucha se acumulaba la ropa robada a los prisioneros.
Por lo menos en
una oportunidad la declarante observó la forma qne que era vaciado el pañol
grande ordenando los objetos en el playón del casino de oficiales.
Por comentarios de
los mismos represores la nombrada conoce que dichos objetos eran vendidos, en
beneficio propio de los secuestradores. Tal decisión no era adoptada por cada
uno de los miembros de esta estructura sino que provenía de la conducción del Grupo de
Tareas, destacando que el jefe máximo de la Escuela de Mecánica de la Armada era Ruben
Jacinto Chamorro, el Jefe del Grupo de Tareas era Jorge Raúl Vildoza, Jorge Eduardo
Acosta comandaba el sector Inteligencia, mientras que Enrique Yon y Jorge Perren lo eran
del sector operaciones.
Continuó su
testimonio refiriendo que el apoderamiento de los bienes inmuebles de las personas
privadas de su libertad en el centro clandestino de detención señalado se lograba
obligando a aquellos a firmar de diversos
documentos, tales como poderes, en favor de algún represor , generalmente con
identidad falsa que obtenían a partir de los documentos que se falsificaban en el interior del centro de detención.
Conoce la
declarante -por los comentarios que hacían los miembros de la Fuerza- que llegaron a
montar una inmobiliaria en el barrio de Belgrano, a los efectos de vender parte de esos
bienes.
Supo, ya en
libertad que en una propiedad de un familiar de Radice ubicada en la calle Zapiola a la
altura del 3500 se desarrollaron actividades de estas características a partir del año
1979.
Asimismo, destacó
que en una oportunidad, durante su cautiverio, Alfredo Astiz, alias rubio o
Ángel dijo que durante el año 1977 había viajado a la provincia de Mendoza
con una identidad falsa y un documento apócrifo, llevando dinero para una operación
vinculada a unas tierras relacionadas con la Sociedad Cerro Largo.
A continuación la
testigo refirió que si bien no tomó contacto con Gómez en el interior de la ESMA supo
de su secuestro a través de Juan Gasparini quien fuera capturado en el domicilio de
aquél.
En igual sentido
tomó conocimiento del secuestro de Omar Masera Pincolini y Victorio Cerutti en la
provincia de Mendoza y del Contador Horacio Palma en la provincia de Buenos Aires.
Tales personas son
de su conocimiento toda vez que se encontraban vinculadas a la Bodega Calise donde la
declarante trabajó.
El día 6 de marzo
próximo pasado se llevó a cabo el allanamiento de la Sede del Jockey Club Argentino,
oportunidad en la que se logró el secuestro de diversa documentación relacionada a las
transferencias del ejemplar Dame Yi propiedad de Conrado Gómez, conforme se
desprende del acta labrada en su oportunidad, glosada a fs 596.-
Asimismo, se
agregaron a fs 598/601 fotocopias del informe remitido por el Jockey Club Argentino el
día 16 de marzo de 1984 a la Comisión Nacional sobre la Desaparición de las Personas,
del cual surge una nómina de ejemplares equinos que habrían sido propiedad de Gómez.
El día 30 de
marzo del corriente año se dispone un nuevo allanamiento de la sede de la Entidad citada,
lográndose el secuestro de documentación relacionada con distintos caballos sangre pura
de carrera, cuyo detalle obra en el acta de
fs 635 a la que me remito en honor a la brevedad.
Obra a fs 795/7 el
testimonio de Federico Gómez Miranda, oportunidad en la que aportó documentación que en
fotocopia obra a fs 639/794 a la que me referiré en parte en los párrafos siguientes.
Por otra parte en
lo que respecta a las declaraciones prestadas por diversas personas que en copia fueran
aportadas por Federico Gómez, han sido analizadas habida cuenta que las mismas se
desarrollaron en el marco de las actuaciones judiciales que llevan el n° 3598, y que en
calidad de copias certificadas corren por cuerda a la presente.
Ahora bien, en
esta oportunidad el declarante efectúa una serie de indicios que hacen suponer de las verdaderas identidades de diversas personas que
habrían utilizado nombres supuestos a los efectos de provocar el desapoderamiento de los
bienes de Conrado Gómez, apoyándose en la documentación a laque se hiciera referencia
precedentemente.-
A continuación se
enunciaran cada uno de aquellos indicios introducidos por el declarante.
En primer lugar,
se señala que la firma de Juan Héctor Ríos obrante en la transferencia del caballo Dame
yi es idéntica a la que el nombrado utilizara en la constitución de Will-RI SA que se conforma con las iniciales de su
nombre. Dicha sociedad es creada a los efectos de desapoderar a los legítimos dueños de
la sociedad Cerro Largo SACIA.
En dicha
oportunidad aportó copia del acta de constitución de la sociedad WILL RI SA, de la cual
surge que fija su domicilio en la calle Besares 2025 de esta ciudad, identico al fijado
por Ríos en otra transferencia de un caballo sangre pura de carrera propiedad de Gómez
denominado Sir Raleigh.
Dicha sociedad fue
constituida por ante el Escribano Sosa Moliné, en cuya escribanía trabajaba el notario
Arnaldo Dárdano, notario que certificó la firma de Gómez en los traspasos de dominio de
los equinos a la persona identificada como Juan Héctor Ríos.
También trabajaba
Emilia Marta García en la escribanía de Sosa
Moliné, quien habría ejercido el cargo de Síndico suplente, síndico titular, y luego
accionista de la Sociedad WILL RI.
Asimismo, destaca
que de la declaración de Mario Cédola - según el declarante, oficial retirado de la
Marina, compañero del Ex Colegio nacional de la Plata de Emilio Massera y posterior
testaferro de éste- que aportó a la instrucción, surge la descripción física de
Williams y de Ríos, a quienes identifica como Willliam Whamond y Jorge Radice.
Sindica a éste
último como el oficial de la Armada que montó una inmobiliaria en la casa de sus padres
para vender los bienes inmuebles robados a los secuestrados en la ESMA.
A su vez Radice,
conforme los dichos de Miriam Lewin- cuyo testimonio prestado en la causa 13/84 del
registro de la Excelentísima Cámara del Fuero fue incorporado por el declarante- fue el
secretario personal del Jefe fáctico de la ESMA Jorge Acosta.
Agregó que las
descripciones efectuadas por Cedola como por Emilia Marta García son coincidentes en sus
aspectos físicos e intelectuales del falso Ríos.
Por otra parte
aporta copias de dos artículos cuya autoría se le atribuye a Juan Carlos Gasparini
titulados Massera el comandante insolvente y la insolvencia del
Comandante cero publicados en el diario Clarín, a través de los cuales afirma que las personas que utilizaban los nombres
supuestos de Williams, Rios , Felipe Pagés y
Pascual Gómez son Francis William Whamond, Jorge Radice, Alejandro Spinelli y Hugo
Berrone respectivamente.
A continuación
destaca que los testimonios de Lisandro Raúl Cubas y de Adolfo Scilingo, darían mayor
fuerza a la presunción establecida en ordena a la verdadera identidad de Ríos.
Retomando la
cuestión introducida en lo que respecta a la constitución y posteriores actividades
llevadas adelante por Will RI SA señala que
el Contador Ricardo Oyola intervino en tales actividades. El nombrado se domiciliaba en la
calle Jaramillo, en las inmediaciones de la finca donde habría funcionado la inmobiliaria
comandada por Radice.
Resalta que en
virtud de las descripciones físicas enunciadas por Miriam
Lewin, el nombrado sería aquel primo que controlaba las actividades que se
desarrollaban en esa inmobiliaria.
A continuación
reitera el hecho relacionado con el intento de depositar un cheque en la cuenta de Conrado
Gómez, a pocos días de su secuestro endosado por un Teniente de Fragata Juan Héctor
Ríos, con un sello que lo sindicaba como interventor de la Asociación Obrera Textil.
Sobre este punto,
destaca que Jorge Radice durante el año 1977(SIC) actuó tanto en la ESMA como en la
Asociación Obrera Textil.
Por último
afirmó haberse entrevistado con Miguel Angel Lauletta, detenido en la ESMA quien le
expresó haber estado presente en dicho lugar al momento en que fuera secuestrado su
padre.
El nombrado
habría actuado como falsificador de documentos que
serían utilizados por los oficiales de la Marina. Al respecto le hizo saber a Federico
Gómez que había creado documentos falsos para el Teniente Radice, para William Whamond y
para el Teniente Alejandro Spinelli, precisando que efectuó un documento a nombre de Juan
Héctor Ríos para el primero de los citados.
El día dos de
mayo próximo pasado se le recibió declaración testimonial a Lisandro Raúl Cubas, quien
- conforme sus dichos- fuera privado de su libertad el día 20 de octubre de 1976, y
trasladado a la ESMA, donde quedó alojado hasta el día 19 de enero de 1979.
Destacó que luego
de dos meses de cautiverio, periodo en el cual fuera torturado por Jorge Acosta, Francis
Whamond y el Capitán Pernía, comenzaron a bajarlo esporádicamente al sótano donde al
principio dedicaba su tiempo a la transcripción de conversaciones telefónicas captadas
por la inteligencia de la Armada. Posteriormente a mediados del año 1977 fue ubicado en
una oficina ubicada en el sótano denominada oficina de acción psicológica.
Tuvo posibilidad
de conocer del secuestro de Conrado Gómez ya que en dicha oportunidad el Capitán Jorge
Acosta informaba eufóricamente por
los pasillos, esto no tenía límites y que habían conseguido las personas
que tenían la plata de la organización Montoneros.
Señaló que el
operativo efectuado el día 10 de enero en el estudio de Conrado Gómez -que arrojó la
detención, además de la del nombrado, de Juan Gasparini,
Manuel Hernández, y otras personas que no logró identificar- causó gran
conmoción entre los oficiales de la ESMA.
Sobre este punto
refirió el Capitán Acosta que habían encontrado una suma muy importante de dólares,
calificando tal hecho como el golpe definitivo para Montoneros, circunstancia
que fuera ratificada por el imputado Rolón al momento de prestar declaración
indagatoria.
Refirió que
posteriormente tomó conocimiento que un oficial de la Marina apodado el
Alemán comentó que había viajado a la
Ciudad de Mendoza a realizar una operación que se había frustrado ya que había sido
detenido por efectivos del Tercer Cuerpo del Ejercito en virtud de utilizar documentación
apócrifa.
Tal circunstancia
modificó sensiblemente la relación entre los oficiales de la ESMA y el Ejército
Argentino. En ese sentido Acosta manifestó que el
conflicto con tal Fuerza radicaba en una supuesta investigación que el Tercer Cuerpo del
Ejercito de dicha provincia estaba efectuando respecto al dinero de la organización
montoneros.
Por otra parte,
destacó que durante el período de cautiverio, pudo observar como Jorge Acosta y Jorge
Radice obligaban a Victorio Cerutti - de 55 a 60 años de edad- a suscribir diversa
documentación.
Así también
resaltó que en una ocasión tuvo la posibilidad de conversar con Conrado Gómez en uno de
los baños. Éste último le hizo saber quien era, indicandole que creía que iba a
zafar puesto que había firmado una serie de documentos que permitirían
transferir sus propiedades.
Recuerda esta
circunstancia especial, toda vez que luego de lograr su libertad, su actual pareja,
Rosario Evangelina Quiroga, le comentó que conocía al Dr Gómez en virtud de su
profesión.
Asimismo, al igual
que Gómez, Quiroga fue despojada de un
inmueble de su propiedad, sita en la localidad de Munro provincia de Buenos Aires.
A tal fin fue
trasladada por Ruger a una inmobiliaria ubicada en el barrio de Belgrano
donde firmó unos papeles ante un escribano que no identificó.
Continuó su
relato indicando que el grupo de logística, encargado de perpetrar estos
desapoderamientos, estaba conformado, entre otros, por Alejandro Spinelli, Un Capitán que
denominaban Paso, el Teniente de Navío Radice y una tercera persona que no logró
identificar.
El declarante
logró individualizar a algunos de los oficiales que prestaban servicio en la ESMA en
virtud del prolongado período de cautiverio dentro de dicho centro de detención. En lo
que respecta a Jorge Acosta el nombrado destacó que aquél se hacía llamar por su
nombre. Por su parte Jorge Radice que utilizaba los seudónimos Ruger o
Gabriel fue identificado por el deponente a través de los medios de comunicación,
como así también a través de la vivencia de Rosario Evangelina Quiroga, y el comentario
de otras personas privadas de su libertad en aquel lugar.
Presume que Juan
Carlos Rolón participó del secuestro de Conrado Higinio Gómez, de momento que el
nombrado entró a la ESMA junto con Jorge Acosta en oportunidad que este último informara
eufóricamente que habían detenido a Gómez en su estudio jurídico.
Desconoce que
Jorge Radice hubiera utilizado el nombre falso de Juan Héctor Ríos a los efectos de
llevar adelante las maniobras de apoderamiento de bienes de detenidos - desaparecidos. No
obstante ello, destacó que oficiales de la Marina contaban con documentación falsa
creada en la ESMA. Tales actividades se encontraban a cargo de Miguel Angel Lauletta,
quien inclusive confeccionó los pasaportes falsos, por orden a Acosta, del declarante y
su pareja para que abandonaran el país.
El día cuatro de
mayo próximo pasado, en virtud de lo dispuesto por este tribunal se afectaron a las
presentes actuaciones una serie de protocolos de los Escribanos Ariel Sosa Moliné, y
Arnaldo Dardano, conforme se desprende del
acta agregada a fs 839.-
Adelanto que no
habré de expedirme a esta altura del decisorio sobre el valor probatorio de los mismos,
sino en oportunidad de efectuar un adecuado análisis de las maniobras que se cuestionan
en autos.
El día cuatro del
mismo mes y año este tribunal contó con el testimonio de Miguel Ángel Lauletta quien en
primer lugar afirmó que durante el período de cautiverio dentro de la ESMA confeccionó
documentos apócrifos
Destacó que fue
obligado a hacerlo bajo presión física, mediante las torturas recibidas, y psíquicas en
virtud de la situación en que se encontraba privado de su libertad en ese centro de
detención.
Por otra parte,
señaló que ha quedado acreditado en la
causa N°13/84 sustanciada por ante la Excelentísima Cámara del Fuero, no sólo
el trato que recibían los allí
secuestrados, sino también las atrocidades que se han cometido.
Por último destacó que era claro el mensaje en el sentido
que había que hacer lo que ellos ordenaban, o en su defecto se corría riesgo de perder la vida. A
continuación se enunciaran los hechos relatados por el declarante.
Fue secuestrado el
día 14 de octubre de 1976 por miembros de la ESMA. En su detención participaron Francis
Whamond alias Duque, el Subcomisario weber, alias 220", el sargento
de la P.F.A. Juan Carlos Linares, alías el Gordo Juan Carlos, dos oficiales
de la Marina, apodados Dante de apellido García Velazco, y el otro de
Apellido Savio, alias Halcón.
Cuando es
secuestrado en el domicilio de Gerónimo DAcosta,
se llevan consigo todo el material que tenía el servicio de documentación de la
organización Montoneros en esa época, es decir de logística de montoneros.
A la semana
siguiente se producen 70 u 80
detenciones de enlaces de la organización. A partir de allí, en virtud de los
interrogatorios y torturas, empiezan a determinar la forma de organización de montoneros.
Ello motivó la
detención de mas miembros de la organización, hasta que logran la caída
del sector finanzas de Montoneros y entre los secuestrados se encontraba Conrado Gómez.
Escuchó el
comentario de una de las personas que había participado del procedimiento quien
manifestó que se habían traído todo del estudio de Conrado Gómez, salvo una caja
fuerte que no pudieron bajar.
A partir del
momento que los oficiales de la Marina logran hacerse de la documentación en blanco que
poseía Montoneros, empiezan a falsificar documentos para sus operaciones
encubiertas.
El declarante era
una de las personas obligada a llevar a cabo tal actividad, junto con Marcelo Hernández y
a Emilio Dellasopa. A tal efecto se montó un laboratorio de fotografía y fotomecánica. En un principio se utilizaron aquellos documentos
secuestrados, y luego comenzaron a confeccionar los propios.
En ese momento se
produce un conflicto entre los oficiales de la ESMA con los miembros de inteligencia
naval ya que dependían de ellos para producir la documentación falsa.
Por tal motivo a
partir del momento que empezaron a fabricar sus propios documentos se produce la
independización de estos oficiales de aquellos.
En lo sucesivo, en
virtud de la necesidad de administrar los bienes de los detenidos, empezaron a
solicitarles a los que cumplían funciones en el laboratorio de documentación, documentos apócrifos ya con fines determinados.
A tal fin cita
como ejemplo el caso de Spinelli, quien utilizaba el nombre falso de Felipe Pagés, a
quien para casos concretos se le confeccionaban documentos con otros nombres.
Estos documentos
se realizaban con los nombres de personas
muertas o secuestradas. Se efectuaban
Documentos Nacionales de Identidad, pasaportes, registros de conducir, cedulas de
identificación del automotor, y registros de conductor internacional.
En principio se
utilizaban las cédulas de identidad confeccionadas por el Servicio de Inteligencia Naval
(SIN). Posteriormente se comenzaron a utilizar las que se fabricaban en la ESMA.
Recuerda casos en
que la documentación requerida se correspondía con operaciones concretas que los
oficiales de la Marina debían efectuar, como el caso de viajes al exterior.
En ese sentido, en
una oportunidad le ordenaron confeccionar documentación
para un viaje a Venezuela, ya que iban en busca de un empresario que residía en aquél
país.
En dicha ocasión
se realizaron juegos de documentación a
Jorge Perren alias El Puma. Por otra parte
a Astiz se le hicieron varios juegos de documentación, a nombre de Gustavo Niño -
para infiltrarse en Madres de Plaza de Mayo-, y otro a los efectos de actuar como esposo
de Silvina Labairu, a los efectos de anotar al hijo de ésta a su nombre.
Recuerda haber
confeccionado documentos para la mayoría de
los oficiales que revistaban en la ESMA.
Los documentos
eran confeccionados en el subsuelo de dicha dependencia naval, donde posteriormente se montó el laboratorio, en una salita
de material que también era utilizada como sala de tortura.
Por otra parte,
junto con dos secuestrados limpiaban el sótano. Por tal motivo tomó conocimiento del
secuestro de Conrado Gómez, en oportunidad
en que trajeran todos los bienes del nombrado, que los ingresaron por la puerta lateral de
aquél lugar, como así también pudo escuchar que no habían podido trasladar la caja
fuerte de su estudio por no contar con los medios, agregando que los oficiales estaban eufóricos por la suma de
dinero secuestrada
Destaca el
declarante que se montó una organización
destinada al secuestro y apropiación de los bienes que le iban secuestrando a Montoneros, conformada por tres oficiales de la Armada:
el Alemán, a quien nunca pudo identificar, otro llamado Diaz Venazi alias
Salomón y Radice alias Ruger o Gabriel, y tres detenidos
pertenecientes a la organización montoneros que fueron liberados llamados Federico
Ibañes, alias Ramón, Carlos Caprioli alias
el Chancho, y otro de apellido Paz.
Refirió que Jorge Radice poseía una inmobiliaria en la calle Zapiola en la intersección de la calle Jaramillo de esta ciudad. Por otra parte contaban con una vivienda