Vale la pena
leerlo.
Para amigos
del Exterior,
aclaro que
Monseñor Miguel Hesayne
es uno de
los pocos representantes de la
Iglesia
Católica
que siempre
estuvo y está
del lado de
la Vida.
Un abrazo:
Cristina
Castello
www.paginadigital.com.ar/cristinacastello
Recibido de NAC & POP (Red Nacional y Popular de Noticias) nakypop@sinectis.com.ar
Publicado en
Página 12
Carta abierta al Presidente
Por Miguel Hesayne *
Dr. Eduardo Duhalde, de mi cristiana estima:
Le escribo como siempre he escrito a gobernantes de nuestro país que se presentan como
³cristianos² jurando sobre los Santos Evangelios.
El Evangelio del Señor Jesús no es un manual de política, ni de economía, ni de
cultura, ni de orden social y menos de gobernabilidad. Pero, quien jura por el Evangelio,
jura por sus valores éticos y se compromete hasta dar la vida personal dado el caso
en el cumplimiento de las coordenadas esenciales del mensaje cristiano: búsqueda de la
verdad, defensa de la libertad, cumplimiento de la justicia desde un real amor solidario.
Si falta una de estas cuatro, se viola el juramento.
Sr. Presidente de la Nación, Ud. desde el primer día prometió al pueblo argentino
erradicar la corrupción generalizada. Y la corrupción tiene nombre y apellido. Y los
corruptos siguen ³premiados² con el dinero que han robado al pueblo argentino.
Por eso, su Gobierno no hace la verdad y ni defiende la libertad.
La generalidad del pueblo argentino sigue oprimido por el hambre, la falta de medicamentos
indispensables y atención médica y de un techo digno mientras los responsables de la
³miseria argentina² gozan hasta de un irritante bienestar.
No es por venganza sino por elemental justicia que se los ha de juzgar y el pueblo debe
saber la verdad. ³La verdad los hará libres², enseña Jesús.
Su Gobierno tampoco cumple con la justicia porque persiste la inequidad que se instaló
desde noviembre del 76 y se agudizó en forma cruel en la década del 90, no
obstante el reclamo hasta en la voz del Papa Juan Pablo II hablando a nuestros Embajadores
y al Episcopado Argentino.
Por eso, no hay un real amor solidario para con lo más pobres, postergados y excluidos.
Con la ³caridad limosnera² o ³ayuda social² no se cumple con la justicia social.
El primer derecho de un hombre o de una mujer es el trabajo dignamente remunerado. Es
cierto que al hambriento hay que darle pan pero al mismo tiempo como es persona humana hay
que darle, de inmediato, un horizonte de recuperación de su derecho al trabajo.
Van a ser 26 años que vengo escuchando la promesa de que, una vez arregladas las grandes
finanzas y pagadas las deudas del Estado se va a encarar la solución del problema social
en forma digna. Se lo oí al ministro Martínez de Hoz en noviembre de 1976, en al aula
episcopal pidiendo paciencia a los Obispos. Y ahora se escucha de Ud y colaboradores
.que se tenga paciencia..
Los realmente pobres y excluidos de la Argentina de hoy siguen esperando engañados y ya
muchos desesperanzados son caldo de cultivo de la violencia engendrada por la injusticia
social reinante. Y otros muchos ya han tenido la sentencia de muerte prematura que dictan
las medidas sin equidad social.
Armese de coraje y coherencia evangélica: opte de verdad por los más pobres y excluidos,
exigiendo con todo derecho a los que más poseen todo lo necesario para restablecer la
equidad social.
Esta coherencia y este coraje se le exige a quien jura por los Santos Evangelios.
Si no le es posible renuncie a gobernar o renuncie a ser cristiano.
La Iglesia Católica, en la Argentina, está desnaturalizada por culpa de muchos
católicos sin compromiso evangélico. Son los del .cumplimiento.; con actos piadosos
vaciados del contenido del amor solidario que es real cuando pasa por la justicia social y
en libertad.
Rogando por Ud. y colaboradores para que escuchen al Señor de la Historia en el clamor de
los pobres, presento mis más respetuosos saludos.
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gentileza de <familyemergencias@arnet.com.ar>
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