3/07/00


Desde hace algún tiempo los militares retirados, aquellos mas comprometidos con el terrorismo de Estado, aquellos que deberían estar presos y no conspirando, vienen provocando a la sociedad argentina sin que las autoridades, que son nuestros representantes, atinen con las medidas necesarias para poner freno a sus avances.
Estos beneficiarios de leyes y decretos de impunidad intentaron primero sacar de sus jueces naturales las causas por el robo de niños; después, se tomaron desquite de su odiado Martín Balza expulsándolo del Círculo Militar, auténtico parque jurásico del terrorismo de Estado.
Ayer Página/12 publicó declaraciones de militares-abogados que pretenden prostituir las leyes de reparación a las víctimas de ese terrorismo de Estado, reclamando indemnizaciones para lo que llaman víctimas del accionar subversivo.
Con esta maniobra se pretende institucionalizar la teoría de los dos demonios y confundir a la gente.
Mientras las autoridades permiten estas provocaciones al sistema democrático, otras autoridades hacen honor a las instituciones y a quienes las votaron.
El Intendente de Morón, Martín Sabbatella, cedió un inmueble ubicado en el predio en que funcionó el campo de exterminio Mansión Seré a organismos de derechos humanos.
El pasado Sábado se inauguró la Casa de la Memoria y la Vida, que se dedicará al trabajo por los derechos humanos.
En la Asociación participarán la Municipalidad de Morón, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, Hijos y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
El hecho es auspicioso y llena de satisfacción a los defensores de los derechos humanos que el Sábado colmaron las instalaciones de la sede de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, acompañando al matrimonio Jaime y Sara Steimberg cuyo hijo desapareció cuando cumplía el servicio militar obligatorio.
Es bueno recordar que el campo de concentración que funcionaba en ese lugar, dependía de la Aeronáutica que es una fuerza de la que poco se habla en materia de represión.-

Volver al índice