22/4/01
Hace una semana ya suponíamos que el voto argentino en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas traería la continuidad de la vergonzosa alineación menemista a los intereses norteamericanos. Finalmente, a pesar de los desesperados esfuerzos del Frepaso y buena parte del radicalismo, el Presidente Fernando de la Rúa, ordenó el voto de condena a Cuba por la supuesta violación de los derechos humanos en la isla. Alfonsín, jefe de los radicales y Carlos Álvarez, jefe de lo que queda del Frepaso, intentaron que Argentina se abstuviera. El Presidente, demostrando una vez más que la Alianza ya no existe, votó conforme los deseos de Bush y compañía. El Lunes pasado decía que la política de derechos humanos de la potencia hegemónica es hipócrita porque el pueblo cubano se ve privado de satisfacer sus necesidades básicas, precisamente por su culpa, es decir, por el criminal bloqueo que ya lleva 40 años. La política menemista, así como ahora la delarruista, son hipócritas, porque en nuestro país el pueblo se ve privado día a día de sus derechos humanos. Y los que luchan por su restablecimiento, van a la cárcel. Dos mil luchadores sociales están actualmente sometidos a proceso. Sólo por exigir que haya menos hambre. La clase política argentina, hace rato que no sabe que hacer. Ya ni negocios le quedan. No representa a nadie, no convoca a nadie, no convence a nadie. El pueblo busca formas de organización y protesta. El Estado nuevas formas de la única respuesta que puede dar: represión. La vergüenza de todos los argentinos se completó con la abstención, siguiendo también las órdenes de la "madre patria", de una condena contra los actos terroristas del Estado de Israel contra la población palestina. O la actitud ante China, que como le conviene a Estados Unidos hacer la vista gorda, parece que a las colonias también le conviene. El pueblo cubano ha sido insultado una vez más. Ha sido condenado, a pesar de que entre todos se han esforzado para asegurar los derechos básicos de toda la población. ¿Qué en Cuba no se vota?. Por empezar eso es una falacia. Pero; además, si votar es hacer lo que los argentinos hacemos periódicamente para legitimar la incapacidad, la rapiña y la corrupción, ¿para qué sirve el voto?. Estados Unidos es hipócrita, pero gana dólares. Sus colonias son hipócritas, pero cada vez le deben más.-