18/6/01
En los últimos días hemos tenido noticias vinculadas con dos jueces argentinos de muy distintas trayectorias y características personales. Una; mujer, es la Presidenta de la Unión Internacional de Mujeres Jueces, tiene una dilatada carrera en la magistratura, a la que supo honrar, carrera que se vio transitoriamente interrumpida por su despido producido por la dictadura militar, a la que nunca se sometió, lo que le asigna otro timbre de honor. Carmen María Argibay - de ella se trata - ha sido designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, para integrar el listado de jueces que va a intervenir en el juzgamiento de los crímenes de guerra de la ex Yugoslavia. La Dra. Argibay siempre demostró un serio compromiso con la justicia y con la causa de los derechos humanos. Hemos compartido varias actividades; entre otras, los actos en memoria de los abogados detenidos desaparecidos antes y durante el terrorismo de estado. El otro juez Adolfo Vàzquez - integra la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Proclamó muchas veces su amistad con el ex Presidente Carlos Menem y dando muestras de desapego por la recta administración de justicia, declaró que él difícilmente condenaría al Estado. Conocidas sus vinculaciones con el ex Presidente de cuya mano llegó a la Corte y del cuñado Emir, asegura que no se va a excusar cuando la causa de las armas llegue a sus manos. Dos casos bien distintos de juez. No hace falta aclarar con cuál de ellos me quedo y no dudo que tambièn ustedes tommarán partido por el que mejor representa a la justicia, a la democracia y a la memoria: CARMEN MARÍA ARGIBAY.-