29/10/01
El discurso de mano dura influyó de manera determinante para que Carlos Ruckauf acceda a la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires. A pesar de la tradicional dificultad o, directamente imposibilidad, para que el jefe del distrito político más importante acceda a la Presidencia de la Nación, el actual Gobernador asomaba como uno de los candidatos más firmes luego de la derrota de su antecesor Eduardo Duhalde. El imparable dinamismo de la política nativa invirtió los roles. Es que en Argentina, en materia de política, todo es impredecible. Impredecible y a veces alarmante, lo cierto es que los discursos de mano dura le dieron en su momento beneficios a Ruckauf, Rica o Patti y mas recientemente a Daniel Scioli en el prolijo distrito porteño. Como no podía ser de otra manera la política de meta bala no dio como resultado el mejoramiento de la seguridad bonaerense; más bien, alentó los casos de gatillo fácil y, de verificarse una reciente denuncia de la Suprema Corte de Justicia, 60 menores fueron masacrados en simulacros de enfrentamiento por haber denunciado casos de brutalidad policial. La denuncia impuso el descabezamiento de la armada brancaleone de la mano dura y cayeron Jorge Casanova y el Comisario Verón. La policía queda en manos de un político y la Provincia se prepara para lavarse la cara. Institucionalmente los enfrentamientos entre la Gobernación y la Suprema Corte ya no se aguantan y los esfuerzos de Duhalde y del Procurador Eduardo de la Cruz no dan resultados ante las incontrolables brabuconadas del Gobernador. Mientras tanto, el cuerpo de defensores Oficiales de la Cámara de Casación provincial organizó un espacio de derechos humanos abierto a la comunidad y el pasado Viernes designó director a Juan Méndez, Vicepresidente primero de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En el acto estaba presente la defensora oficial de San Isidro, amenazada por haber denunciado malos tratos de los penitenciarios y con su custodia retaceada por los Gobiernos nacional y provincial, a pesar de la recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.