31 de julio de 2000
El pasado jueves 28 de julio en Jujuy se recordó uno de los hechos paradigmáticos del terrorismo de Estado. En la noche del 27 de julio de 1976 directivos del Ingenio Ledesma entregaron a las fuerzas represivas ilegales listados, personal y vehículos para el secuestro de personas que resultaban molestas a sus fines de explotación del trabajo ajeno. Durante un terrorífico apagón procedieron a llevarse cerca de 400 personas de las localidades de Calilegua y Libertador General San Martín. De ellos más de treinta engrosan la lista de 30 mil detenidos desaparecidos herencia del terrorismo de Estado agudizado a partir del 24 de marzo de 1.976. En sintonía con la marcha, en Buenos Aires se hizo un escrache a Nelly Arrieta de Blaquier. El Ingenio Ledesma es propiedad de esta familia. Ayer el diario La Nación desnuda una vez más los intereses a los que sirve y sale en defensa de quien era Presidenta de la Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes. Al mismo tiempo hace una feroz crítica a la metodología del escrache ideada por HIJOS, nacida de la falta de justicia y del hecho de que los genocidas gocen de impunidad, circunstancia que al diario conservador no parece molestarle. Sí le molestan los HIJOS a quienes llama violentos y compara con los nazis. La editorial de ayer de La Nación - debe reconocerse - es absolutamente coherente. El hecho paradigmático del apagón del Ingenio Ledesma tiene en el diario la Nación, la prensa más adecuada. Es cierto que la editorial no defiende al apagón y aquellos secuestros; pero, ¿ qué otro efecto puede tener la sanguinolenta crítica del escrache a la Blaquier?. Sobre todo porque todo lo relacionado con la protesta ante la impunidad se pone en afirmativo y todo lo referido al genocidio y sus responsables, en potencial. Lean la editorial. No tiene desperdicios.-(haga click aquí para leerla)